Desde abandonar una prometedora carrera en el fútbol profesional hasta conquistar uno de los escenarios más emblemáticos del planeta, Tomorrowland, Alure ha demostrado que la disciplina, la pasión y la visión clara pueden transformar sueños imposibles en realidades palpables. Su propuesta musical, cargada de misticismo, potencia rítmica y atmósferas cinematográficas, lo ha llevado a compartir line-up con gigantes de la electrónica y a conquistar audiencias en todo el mundo. En esta entrevista, nos adentramos en su viaje personal y artístico, explorando las experiencias, influencias y metas que han moldeado su identidad sonora única.
Alure, tocaste en Tomorrowland, uno de los escenarios más imponentes del mundo. ¿Qué sentiste cuando te confirmaron oficialmente?
Fue una sensación muy extraña. Me lo confirmaron y veía mi nombre en el cartel, en la publicidad, en el line-up y en todos lados, pero tardó muchísimo en sentirse real. El anuncio se hizo en enero, y yo creo que hasta la semana del show fue cuando realmente lo empecé a asimilar. Obviamente sentí un orgullo enorme, no solo por cumplir uno de mis más grandes sueños, sino también por poder representar a mi país en el festival más icónico de música electrónica.
Que tal el feeling en Melody Stage. ¿Qué representa para ti ese espacio, y cómo preparaste ese set tan especial?
Fue una sensación única. Es muy difícil describir la energía que se vive en Tomorrowland. Hay puras buenas vibras, todo el mundo está feliz, bailando, cantando, y compartiendo esa misma pasión por la música. En mi escenario en específico lo sentí aún más, ya que es un espacio muy íntimo. La gente estaba justo frente a mí, y esa cercanía hace que sientas la energía muchísimo más. Fue algo muy especial y es un recuerdo que llevaré conmigo para siempre.
Tu propuesta mezcla misticismo, potencia rítmica y atmósferas cinematográficas. ¿Cómo nace ese enfoque tan personal y espiritual de la música electrónica?
Desde chico fui amante del rock. Escucho (y sigo escuchando todos los días) bandas como Led Zeppelin, Guns N’ Roses, Nirvana y más recientes como Muse, por nombrar algunas. Algo que todas tienen en común es que, en cuanto escuchas una canción, las identificas de inmediato. Eso mismo es lo que busco lograr con mi música. Trabajo todos los días para desarrollar y terminar de formar “mi sonido” o “mi estilo” con el que tanto yo como la gente me pueda identificar.
Vienes de un background muy particular, incluso con un pasado en el fútbol profesional. ¿Cómo influyó esa etapa en tu disciplina y visión musical actual?
El fútbol me enseñó muchísimo, sobre todo en temas de disciplina, mentalidad, esfuerzo y sacrificio. Me dediqué durante los primeros 20 años de mi vida exclusivamente al fútbol, y ahí aprendí a cuidar mi cuerpo, a luchar por mis metas y a trabajar duro para ganarme un lugar. Todo eso lo aplico hoy en mi carrera musical. Me esfuerzo todos los días en hacer nueva música para firmar con los mejores sellos y llegar a los mejores festivales. También me ha ayudado a trabajar en equipo, especialmente al colaborar con otros artistas. La disciplina y el autocuidado son valores que el deporte me dejó marcados.
¿Que pudieron sentir los asistentes a tu show en Tomorrowland? ¿preparaste algún momento “clave” que te emocionara especialmente?
Siendo sincero, mi intención era que todo el set fuera un momento clave. No me enfoqué en secciones específicas, sino en contar una historia a través de la energía del set, y que la gente pudiera disfrutarla sin importar sus gustos. Incluí muchas canciones mías, probé temas nuevos que aún no lanzo, y fue increíble ver la reacción del público. Afortunadamente, todo salió espectacular; incluso muchas personas se me acercaron al final para decirme que no me conocían, pero que se volvieron fans después de ese show. Eso es algo que siempre busco: un set variado, con mucha energía, y que conecte con todo tipo de personas.
Hablemos de “Feel So Good”, tu nuevo sencillo. ¿Cómo surgió la inspiración detrás de este track tan directo y envolvente?
Todo surgió alrededor del sample vocal. Como muchos productores, paso horas buscando sonidos y vocales en librerías hasta encontrar algo que me inspire. En cuanto escuché esa vocal, de inmediato imaginé hacer algo rítmico, oscuro y con mucha energía, pero también darle mi toque con armonía y una progresión de acordes envolvente en la segunda mitad. Estoy muy orgulloso de este tema, incluso me atrevo a decir que es uno de mis favoritos hasta la fecha.
Mencionas que artistas como Odd Mob y Mau P te inspiran. ¿Qué es lo que más te atrapa de su trabajo y cómo lo integras en tu propio estilo?
Ellos son ejemplos claros de constancia y dedicación. Ambos llevan muchos años en la industria, y después de muchísimo trabajo, se han convertido en superestrellas. Mau P, antes conocido como Maurice West, era un acto de Big Room/Progressive House que eventualmente evolucionó a lo que es hoy. Odd Mob tiene una historia parecida: estuvo años en la escena más underground, trabajando su estilo hasta que explotó. Los admiro mucho y los uso como referencia, tanto por su evolución musical como por su disciplina y persistencia.
Has estado en escenarios como EDC México, Corona Capital y hasta abriste a Swedish House Mafia en el Estadio Azteca. ¿Qué ha sido lo más desafiante y lo más gratificante de esa evolución?
En la vida de DJ hay muchos momentos muy altos, pero también muy bajos. Los shows que mencionas fueron momentos increíbles de felicidad, euforia y emoción, pero duran poco. Detrás de eso hay muchas etapas difíciles: bloqueos creativos, rechazos de disqueras, promotores que no responden, shows que no llegan… Ahí es donde entra la mentalidad fuerte y el compromiso con tu visión. Hay que adaptarse, evolucionar, insistir. No es fácil, pero cuando logras abrir esas puertas, todo el esfuerzo vale la pena.
Muchos productores buscan una identidad. ¿Cómo logras mantenerte fiel a tu visión sonora sin perder vigencia en una escena tan cambiante?
Honestamente, hago música que me gusta a mí. Claro que observo lo que está funcionando y cómo adaptarme sin perder mi esencia, pero mi regla principal es que primero me tiene que emocionar a mí. Me dedico a esto por pasión, no por otra cosa. Así que mi enfoque siempre será hacer música que me llene, que me inspire. Lo demás viene después… o a veces ni me preocupa tanto.
Si Tomorrowland era una meta soñada, ¿qué sigue en la hoja de ruta de Alure? ¿Hay nuevos territorios, colaboraciones o conceptos en camino?
Mi idea es usar esa meta como gasolina para ir por mucho más. El próximo año quiero volver a Tomorrowland, pero esta vez en un escenario más grande. Quiero lanzar más música, tocar más shows en distintas partes del mundo, y también enfocarme en tener más ritmo con mis lanzamientos. Además, quiero trabajar más en redes sociales para crecer mi audiencia y poder conectar con más personas.
Tu música ha sido respaldada por titanes como Martin Garrix, Dimitri Vegas & Like Mike, y Nicky Romero. ¿Cómo ha impactado eso en tu carrera y confianza?
Es algo muy bonito. Que artistas que admiro escuchen, compartan o firmen mi música es muy especial. Producir es algo muy personal para mí, una forma de canalizar emociones, y a veces se siente como algo vulnerable. Entonces, que estos grandes nombres no solo escuchen mi trabajo, sino que crean en él, es un gran impulso y una motivación para seguir dando todo.
El misticismo en tus sets no es solo un adorno sonoro, sino parte de una experiencia. ¿Tienes algún ritual personal antes de subir al escenario?
Sí, es el mismo ritual que tenía cuando jugaba fútbol. Me visualizo tocando con mucha energía, haciendo transiciones perfectas y viendo al público bailar, cantar y disfrutar. Justo antes de empezar, siempre me tomo un momento para rezar y pedirle a Dios que todo salga bien, pero sobre todo, que pueda disfrutar y divertirme al máximo.
¿Qué papel juega la cultura mexicana en tu sonido y en tu identidad como artista internacional?
Es una gran pregunta. De hecho, fue uno de mis mentores quien me lo hizo notar, porque yo no era del todo consciente. Tiendo a usar mucho escalas como la menor armónica o la escala frigia, que están muy presentes en la música latina y española. Así que, de forma natural, esos sonidos terminan siendo una parte importante de mi identidad musical.
Si pudieras hablarle al Alure de hace 10 años, justo cuando dejaba el fútbol para empezar desde cero en la música, ¿qué le dirías hoy?
Le diría que va a ser un camino extremadamente difícil, lleno de altos y bajos, pero que persista, porque todos sus sueños se van a hacer realidad y va a lograr cosas que ni se imaginaba. Que mantenga la pasión y la visión clara, que no deje que nada se interponga entre él y sus metas. Que trabaje más que los demás y nunca se rinda hasta llegar a la cima.
Y por último, para quienes aún no te han escuchado, ¿cómo describirías tu música en una sola frase?
Usaría el significado de mi nombre, Alure, que viene de la palabra en inglés “allure”, la cual significa: “La cualidad de ser poderosamente y misteriosamente atractiva o fascinante.”









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